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Caídas famosas o famosas caídas

El último tropiezo del Rey Don Juan Carlos ha puesto las caídas de vuelta en las noticias. Recuperando el espíritu de ‘videos de primera’, los informativos sacan su lado más infantil y primigenio cada vez que sea cae un famoso, ya sean cantantes, políticos o modelos. Y es que un tropezón a tiempo, aunque vergonzante, siempre consigue humanizar a las celebrities, quienes, al final del día, son tan patosas como cualquiera. El truco no está en caerse, sino en saber levantarse. Éstos son algunos de los mejores tropezones más famosos de los famosos -valga la redundancia. Nada mejor para levantar el ánimo en los días más grises:

Caída del Rey Juan Carlos

Tras su infame tropiezo en Botswana y su caída de bruces en la Sede del estado mayor de defensa, ésta claro que éste no será el último mamporro del Rey de España. Ni tampoco el primero. Una de sus más memorables y surrealistas piruetas ocurrió hace unos años en el Palacio de Congresos de Barcelona. ¡Malditas escaleras, siempre tienen que estar en medio! Si no hubiera sido por el séquito de guardaespaldas que siempre está a su lado, hubiera sido más difícil salir ileso.

Caída de la Reina Sofía

Pero el monarca no es el único torpón de la familia. Su esposa Sofía también ha tenido que recomponerse frente a la cámara tras dar un traspiés en el Día de la Legión. Por suerte, la seguridad y (por una vez) su marido estaban junto a ella para evitarlo.

Caída de Fidel Castro

Pero en el terreno de los Jefes de Estado si alguien ha dado un traspiés inolvidable -si no hablamos literalmente, muchos otros se llevarían ese honor- ése es Fidel Castro. El karma no responde bien cuando, después de clamar aquéllo de ‘Hasta la victoria siempre’, lo único que puedes hacer es caerte de maduro.

Caída de Hugo Chávez

Dado que tiene un programa propio en la televisión venezolana, a su amigo con derecho a roce, Hugo Chávez, le hemos visto hacer casi de todo. Desde cantar hasta hablar inglés, pasando por un descuido que otro. Con todos ustedes: ¡El atril come-presidentes!

Caída de Beyoncé

Alejándonos del mundo de la política, ponemos nuestra mirada sobre los escenarios, pues el mundo de la farándula también ha tenido que sobrellevar traspiés lo mejor que ha podido. Ni siquiera ante las explosivas caderas de Beyoncé se rinden ésas escaleras que tan malas jugadas pasaban a Isabel Gemio en ‘Sorpresa, Sorpresa’, y, en general, a toda mujer -u hombre, vaya usted a saber- que se atreva a montarse sobre unos tacones. La Knowles debió encontrar un billete de 500 al final de la escalera.

Caída de David Bisbal

Además del mareo ocasional, todos sabíamos que las vueltas de David Bisbal acabarían no deparando nada bueno. La mezcla entre fans alocadas, rizos y movimientos inconexos nunca nos pareció una buena idea.

Caída de Katy Perry

Aunque la primera caída esté claramente preparada, lo malo de regocijarte en pasteles es que después todo parece resbaladizo. Incluso cuando te acercas a un mariachí que quiere tocarte una ranchera. De nuevo, no hacía falta una caída para que nos diéramos cuenta de que Katy Perry y los mariachís no eran una buena combinación.

Caída de Rihanna

Los zapatos de cuero con tacón no fueron los mejores compañeros de Rihanna en este concierto en el que, además, vestía uno de esos atuendos tan extravagante que solo ella puede calzar. El pelo, es agua de otro costal.

Caída de Carmen Electra

Para que luego digan que el mundo de la moda no es duro. La antigua vigilante de la playa tiene unas curvas de espectáculo, pero, más allá de eso, nunca sobresalió en ninguno de los sectores del espectáculo que se propuso conquistar. Ni el cine, ni la televisión, ni la música, ni las pasarelas. La fama hay que ganársela, y ahora vais a empezar a comprobarlo.

Caída de Jennifer López

Si quieres pisotear a tus bailarines, después tienes que saber aterrizar. Y más cuando te están viendo millones de personas por televisión. Si Sully Sullenberger subo apostar un avión en el Río Hudson, Jennifer López debería saber cómo caer con estilo. Su reacción: ¡Aquí no ha pasado nada!. Hoy paz, y después gloria.

Caída de Robie Williams

No hay nada mejor que reírse de uno mismo. Como buen británico, eso lo sabe bien Robie Williams, que no solo cae de una manera glamurosa, sino que se regocija en su traspiés y lo hace parte de su discurso auto-denigrante. También desde el suelo se puede cantar.


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