¿Por qué en las fotos antiguas la gente no sonríe?

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Cuando nos ponemos delante de una cámara solemos esbozar una sonrisa casi de manera automática. Incluso en muchas ocasiones es el fotógrafo el que nos lo recuerda. Sin embargo, este acto reflejo no era tan habitual en épocas pasadas; basta con ver algún álbum antiguo para percatarse de que en las fotos antiguas la gente no sonríe.  Todos los que aparecen en las fotos tienen gestos serios y con caras aburridas sin un mínimo atisbo de felicidad. Por eso nos preguntamos…

¿Por qué en las fotos antiguas la gente no sonríe?

Son varios los motivos por los que la gente no sonríe en las fotos antiguas. En la antigüedad había que permanecer expuesto durante un largo periodo de tiempo hasta que la cámara sacaba la fotografía, y es que necesitaba de entre diez y treinta minutos para recoger la luz necesaria. Es difícil mantener una sonrisa forzada durante tanto tiempo, por lo que posar serio con los músculos relajados era lo más sencillo.

¿Por qué la gente no sonríe en las fotos antiguas?Pero, al margen de las razones tecnológicas, los fotografiados tampoco hubieran sonreído dada la mentalidad de la época. Por aquel entonces se creía que los únicos que sonreían eran los locos, los borrachos, la gente del espectáculo, las prostitutas y los pobres. Y es que, previa a la llegada de la fotografía los únicos que podían obtener un retrato era la gente de poder. Para ello, acudían a un pintor, quien normalmente seguía unos patrones y plasmaba a las personas con aires de grandeza y superioridad. Esa costumbre se mantuvo en un primer momento en las personas que posaban ante la cámara (como si de un pintor se tratara) razón por la que en las fotos antiguas la gente no sonríe.

Además, hay que tener en cuenta que las personas no tenían las dentaduras tan perfectas como hoy en día, ya que no se daban los cuidados necesarios. Entonces, ¿para qué sonreír si te faltan la mitad de los dientes?  Hoy nadie se hace un selfie mostrando sus debilidades en las redes sociales y antiguamente tampoco, más cuando hacerse una foto era una experiencia única y un momento significativo que quedaría para el resto de los días.

¿Cuándo cambió esta tendencia? A mediados del siglo XX los actores de Hollywood invirtieron esta costumbre apareciendo despreocupados y felices en unas sesiones fotográficas  que eran publicadas por revistas y periódicos de alcance mundial. El cine y sus glamurosos actores  fueron los “culpables” de que hoy en día sonriamos cuando nos ponemos frente a una cámara.

 

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