De todos es sabido que los perros lamen con frecuencia. Los mejores amigos del hombre utilizan sus largas lenguas para lamer sus propios cuerpos, y hacen lo propio con los de sus semejantes y allegados. ¿Por qué es esto así? Te exponemos a continuación algunas de las razones.
La mayoría de los gatos son reacios a mojarse, tienen miedo al agua; al menos la mayoría de los gatos caseros. Es una cuestión instintiva sobre la que existen varias teorías, aunque no es menos cierto que hay felinos a los que les encanta darse chapuzones y, con o sin baño, todos suelen lamerse para limpiar su superficie corporal.
Aplaudimos cuando algo nos gusta, como señal de aprobación, entusiasmo y/o felicitación. Y no es nuevo lo de aplaudir, ya lo hacían los antiguos griegos y los romanos, que fueron los primeros en contratar a personas para que aplaudieran durante un evento, sobre todo cuando el protagonista del mismo era ni más ni menos que el emperador. Pero, ¿por qué aplaudimos?