Se conoce como ‘enfermedad de los vampiros’ a la porfiria, un extraño trastorno que normalmente se transmite por vía genética y que, entre otros síntomas, provoca ampollas en el cuerpo de quienes la padecen cuando existe exposición a la luz solar. Es esta particularidad precisamente la que inspira su vampírico sobrenombre.
El Índice de Masa Corporal (IMC) es un indicador que relaciona el peso y la talla de las personas. Aunque tan sólo es orientativo, la comunidad médica lo utiliza con frecuencia para calcular si nuestros kilos y hechuras mantienen un adecuado equilibrio, o si por el contrario tenemos problemas de extremada delgadez o sobrepeso.
Aloysius ‘Alois’ Alzheimer fue el investigador alemán que identificó por primera vez los síntomas de la famosa enfermedad que lleva por nombre su propio apellido. Experto en psiquiatría y neurología, este eminente doctor nació en Baviera, en 1864, y murió en Breslavia, en 1915.
Adelgazar implica normalmente un cierto sacrificio y mantenerse después en un peso óptimo resulta la mayoría de las veces más complicado que lo anterior. El problema es que no hay pócimas mágicas. Perder kilos y no volver a engordar dependen de llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio. Un poco de fuerza de voluntad y un mucho de vida saludable.
La pancreatitis es una enfermedad poco común que deriva de la inflamación del pancreas. Puede ser súbita (aguda) o progresiva (crónica) y su grado de importancia varía desde la levedad, casos pasajeros sin apenas importancia, hasta la máxima gravedad, pudiendo comprometer incluso la vida del paciente.
La quiropráctica es un tipo de medicina alternativa que estudia principalmente los problemas estructurales del cuerpo humano, los relacionados con el esqueleto (sobre todo la columna vertebral) y el aparato nervioso. Sus técnicas curativas, esencialmente manuales, son muy eficaces en el tratamiento de contracturas, así como en la reparación de dolores musculares y articulares.
La malaria, también conocida como paludismo, es una enfermedad parasitaria muy extendida en los países tropicales, sobre todo en el continente africano. Lo normal es que se transmita por la picadura de un mosquito infectado, aunque puede contagiarse también por transfusión sanguínea o de madre a hijo a través de la placenta.