El animal más rápido del mundo es el halcón peregrino, capaz de volar a una velocidad cercana a los 400 km/h cuando realiza un ataque en picado para capturar una presa. Nadie es capaz de emular sus registros en el aire, y menos aún en los medios terrestre y acuático, donde son el guepardo y el pez vela, respectivamente, quienes lideran los rankings de celeridad.
Delfines y chimpancés comparten el honor de ser considerados los animales más inteligentes que habitan la Tierra. Los primeros son capaces de comunicarse bajo el agua mediante gestos y un complejo sistema de sonidos, mientras que los segundos demuestran una inusual habilidad en el uso -e incluso en la invención- de variados utensilios.
La Polinesia, uno de los destinos turísticos más apreciados del mundo, está formada por cerca de mil islas, que, ubicadas en el centro y en el sur del océano Pacífico, forman una especie de triángulo de 30 millones de km2, con vértices en Hawai, Nueva Zelanda y la isla de Pascua.
El continente más grande del mundo es Asia, con un tamaño estimado de 43.748.627 km2, lo que supone cerca del 9% del total de la superficie terrestre y el 30% de las tierras emergentes. Asia es además el continente más joven de la Tierra y el que cuenta con mayor densidad de población.
Aunque tendemos a confundirlos y frecuentemente los usamos como sinónimos, masa y peso no son lo mismo. Mientras que la masa es una característica de un cuerpo -la cantidad de materia que presenta-, el peso es la fuerza con que la Tierra atrae a ese cuerpo.
Los primeros dinosaurios -Herrerasaurus, Staurikosaurus, Eoraptors,…- aparecieron en el periodo Triásico, hace más de 200 millones de años, y eran ejemplares vertebrados, bípedos y de pequeño tamaño, probablemente bastante más rápidos y ágiles que los surgidos con posterioridad.