¿Son los fuegos artificiales bonitos o peligrosos?

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Los meses cálidos de verano significan las vacaciones para los estudiantes, viajes ilusionantes de vuelta al hogar ancestral para las familias y multitud de festivales por los diferentes pueblos. Pero por supuesto, no hay fiestas que se precien que no tengan fuegos artificiales.

Estos son algo que todos esperan con ilusión en los meses de verano, y es que suelen ser eventos masivos cuando se esconde el sol, y a menudo los festivales de fuegos artificiales también proporcionan una oportunidad a los muy hábiles artesanos para competir y ver qué equipo puede crear la exposición más elaborada.

Pueden ser más o menos espectaculares, pero son siempre una excelente oportunidad para deleitarse del espectáculo y pasar un buen rato con los amigos, aunque si no se toman precauciones pueden ser peligrosos.

¡Mucho cuidado con los fuegos artificiales! 

Observar los fuegos artificiales en el cielo es uno de los placeres que nos brindan las vacaciones. Pero para que lleguen a brillar en las alturas sin poner en peligro a nadie es necesario seguir algunas normas de seguridad.

Origen: Hay que evitar siempre el uso de pirotecnia de fabricación ilegal, que no cumple con las normas de control de seguridad.

Caducidad: En el empaque de los fuegos debe figurar la fecha de vencimiento de los mismos. También suele indicarse una categoría de los cohetes. Los de categoría I pueden ser manipulados a partir de los 12 años. Para los de categoría II hay que tener 16 años cumplidos para encenderlos. Y los de categoría III sólo deben ser lanzados por mayores de 18 años.

Distancia: No debes encender los fuegos de artificio. Y para los mayores vale el consejo de sólo hacerlo con el brazo extendido y alejándose inmediatamente después de encendida la mecha.

Fallas de encendido:
A veces ocurre que se enciende la mecha de un fuego de artificio, pero no explota. En ese caso no hay que intentarlo inmediatamente de nuevo. Puede suceder que explote con retardo. Pasados diez minutos del primer intento se puede volver a encender sólo si la mecha quedó intacta. Si se quemó, hay que descartar el cohete. Una forma de anular su efecto explosivo es colocarlo en agua.

Tratamiento: No se debe sacudir ni golpear el material de pirotecnia, ni tampoco dejarlo expuesto al sol u otras fuentes de calor. Tampoco hay que llevarlo en los bolsillos.

¿Cómo vuela un cohete de fuegos artificiales? 

Salen silbando hacia el cielo, donde explotan formando dibujos de estrellas brillantes que a menudo suponen una buena oportunidad para ser fotografiados. Para que estos cohetes funcionen de modo seguro, se fabrican de la siguiente forma:

Los cohetes de pirotecnia constan de tres partes principales: una varilla de madera, un cartucho con la carga de pólvora que lo impulsa hacia las alturas y una cabeza que lleva los fuegos de ignición, que son los que dibujan las estrellas y luces de colores en el cielo.

La varilla de madera está adherida al costado del cohete y tiene por función darle un sostén para el lanzamiento, al colocar por ejemplo su parte inferior dentro de una botella, y dirige el vuelo de modo que se mantenga derecho hacia el cielo, como un timón.

El cartucho provee al cohete la energía para volar. Es un contenedor de cartón, que tiene un orificio en la parte inferior de un costado, la tobera, por el que salen los gases de combustión de la pólvora de su interior. Esta salida de gases es la que impulsa al cohete. Por la tobera asoma también antes del lanzamiento la mecha que se prende para encender la pólvora.

Una vez que la pólvora negra se quema hasta la parte superior del cartucho, alcanza a encender la cabeza del cohete, en la que se encuentran las bolitas que generan al explotar el dibujo colorido de estrellas que se despliegan en el cielo.

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