Los pilotos fallidos de Marvel Comics

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Como ya preveíamos desde Tele21, ‘SHIELD’ será finalmente el piloto Marvel que Joss Whedon produzca para ABC, junto a su hermano Jed Whedon y su cuñada Maurissa Tancharoen. Pero, aunque éste sea el primer episodio televisivo creado por la renovada Marvel -asociada con Disney y con derechos propios de sus personajes-, no será, ni mucho menos, el primer piloto que la compañía trate hacer prosperar en el competitivo terreno de la televisión estadounidenses. Los planes, sin embargo, nunca han sido demasiado fructiferos. Sus producciones nunca se podían desprender del tufillo a serie-Z cutre que plagaba también sus películas más clásicas.

Con los recientes sucesos en la mano, el caso más paradójico posiblemente sea el de ‘Nick Fury: Agente de S.H.I.E.L.D.’ que, en 1998, se anticipó al fenómeno de superhéroes por un par de años. En un tiempo donde Nick Furia todavía era blanco (sí, no solo Michael Jackson cambia de color de piel) y no se le reconocía por el rostro de Samuel L. Jackson, nadie mejor que un ya decrépito David Hasselhoff para dar vida al primer espía de Marvel. Una de las mayores estrella televisiva de los 80 y 90 demostraba una vez más que todo lo que tocaba se convertía en serie-B.

Por suerte, al ver este esperpento, Fox decidió no dar luz verde a la serie, dejando además caducar sus derechos sobre el personaje cuanto antes. Nadie habría pensado entonces que 15 años después, Marvel conseguiría trasladar con éxito la hercúlea organización de espías y superhéroes -con heliotransporte incluido- al mundo audiovisual. El creador de este proyecto, por cierto, fue David S. Goyer, lanzado al estrellato gracias a la trilogía de ‘Blade’ y el Batman de Nolan (donde siempre nos hemos temido que ha pintado más bien poco).

 

Pero esta no es la única vez que la compañía comiquera daba palos de ciego en la pequeña pantalla. La primera vez que Marvel trató de sacar beneficios a la pequeña pantalla, más allá de con la animación, data del lejano 1977. Como no podía ser de otro modo, los pilotos tenían a dos de los personajes más icónico como protagonistas, ‘The Amazing Spider-Man’ y ‘El Increíble Hulk’. El hombre-araña levantó su hogar en CBS, donde, con un traje de lo más retro que incluía ojos de cristal, se atrevía a subirse por paredes y a caminar por tejados, aunque anduviera un tanto mareado a juzgar por la cabecera. La serie protagonizada por Nicholas Hammond contó con 13 episodios, pero, después de este esperpento, al primigenio Peter Parker no lo volvimos a ver nunca más en un proyecto de cierta enjundia.

 

El gigante verde de la NBC corrió mucha mejor suerte. La icónica serie de ‘El Increíble Hulk’, donde Bill Bixby se transformaba en el luchador tintado de verde Lou Ferrigno, contó con cinco temporadas y hasta tres películas para televisión. No en vano, la última, ‘La muerte del Increíble Hulk’, se emitió en el no tan lejano 1900. Ante la falta de éxitos verificables, el fugado Dr. David Banner -Bruce en las viñetas- fue durante mucho tiempo el personaje más prominente de Marvel, e incluso cruzo sus caminos con otros héroes del famoso universo de ficción, como Thor. Los músculos, por desgracia, tenían prioridad frente a las actuaciones.

 

Un año después del relativo triunfo de sus dos primeros pilotos, en 1978, Marvel decidió pasarse al ala mística, de la mano de las aventuras del hechicero supremo, el ‘Dr. Extraño’. El infame piloto reconvertido en película permaneció durante lustros alejado del ojo público, hasta que fue tocada por la magia de Youtube, dispuesta a desempolvar el baúl de los recuerdos. Hay cosas que nunca deberíamos rememorar. Glamour, oscuridad y efectos especiales a raudales -guiño, guiño, codazo, codazo. Entre su reparto -atentos- el ganador del Oscar John Mills y una jovencísima Jessica Walter -conocida por los seguidores de ‘Arrested Development’ como la diva Lucille Bluth- en la piel de Morgana LeFay, enemiga jurada de Merlín:

 

Pero Marvel no estaba cansada de fracasar y, junto a New World Television, trató de dar una perspectiva diferente al mundo de los supertipos, queriendo capturar a la audiencia infantil gracias al equipo de super-niños ‘Power Pack’. El piloto de 1991, nacido cuando el cómic fue cancelado por bajas ventas (¿a quién podía parecer esto una buena idea?), no tuvo el honor de clasificarse para las mañanas de los sábados, aunque era emitido en EE.UU. siempre que se les acababan las novedades en la programación regular.

 

La misma empresa trató en 1996 de poner el foco sobre la ‘Escuela de jóvenes mutantes de Xavier’, porque estaba claro que los mutantes podían llegar a hacerse muy populares. El gran error fue adelantarse cuatro años en el tiempo. ‘Generación X’ nos acercaba a muchos de los jóvenes X-men que más tarde veríamos en la gran pantalla. No salían, sin embargo, ninguno de los más conocidos: Lobezno, Jean Grey, Cíclope, Charles XavierBanshee y Emma Frost -por aquel entonces todavía villana- eran los directores de una escuela que albergaba a Júbilo (popular por la serie animada), M y Skin, así como varios personajes originales creados como sustitutos de los más relevantes, cuyos poderes eran demasiado complicados de trasladar con el presupuesto que poseía la producción. La factoría X-men produciría años más tarde ‘Mutante X’, que, pese a estar producida por Marvel, poco o nada tenía que ver con su universo compartido, aunque el nombre sería suficiente para ser objeto de varias denuncias sobre sus derechos.

 

Si no habéis tenido suficiente con estos intentos fallidos, no os podéis perder la versión japonesa de ‘The Amazing Spider-Man’, karate y Megazord -de los Power Rangers– incluido. Después de escuchar la música, y aunque no entendáis los grititos, será imposible que os la quitéis de la cabeza.

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