¿Qué personajes se encargan de los regalos navideños de cada país?

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Regalos Papá Noel -o Santa Claus- es una figura conocida por todos, gracias, en parte, a la comercialización y la influencia estadounidense. Sin embargo, el rollizo lapón de gorro rojo no es el único personaje mitológico que reparte regalos a los niños durante la Navidad. Cada región y país cuenta, habitualmente, con sus propias historias y leyendas, de las que nace una inmensa colección de caracteres locales de lo más variado. ¿Qué personajes se encargan de los regalos navideños de cada país?

Sólo en España ya existe una nutrida variedad de opciones. Olentzero, por ejemplo, es un carbonero desharrapado con txapela y barba grisácea del País Vasco y Navarra, que baja de los montes para trasportar los regalos en su enorme saco hasta el hogar de los más pequeños. Muy cerca, en Cantabria y Asturias concretamente, muchos niños reciben los obsequios de manos del Esteru, leñador mitológico similar cuya historia pervive en muchos hogares.

Camino por el noroeste español, en las zonas del este de Galicia sigue llegando el Apalpador, otro carbonero que toca el vientre de los niños para comprobar si han comido lo suficiente durante el año, y, en caso afirmativo, dejarles un montón de castañas y regalos. Asimismo, quien más se prodiga por Cataluña es el Tió de Nadal, posiblemente el personaje más curioso y diferente de todos. Este personaje, cuya leyenda llega hasta Occitania y Aragón con diversos nombres, es básicamente un tronco con patas al que se da de comer y se tapa con una manta hasta el día de Nochebuena, cuando los niños le pegan con sus bastones para que comience a cagar regalos. Antiguamente se le quemaba, aunque nunca ha traído grandes regalos, solo detalles, chucherías y, en algunas regiones, higos secos.

Volando hasta Italia, allí nos encontramos con la Befana, una anciana que vaga por el mundo arrepentida de no haber viajado con los Reyes Magos para hacer los pertinentes obsequios al niño Jesús. Ahora, el mismo seis de enero cuando llegan los tres reyes a lomos de sus camellos, se pasea por las casas de los niños tratando de dar con el niño Jesús. Los Reyes Magos, precisamente, son las representaciones más importantes de buena parte de España, Portugal y Latinoamérica, donde el seis de enero también es día de fiesta y celebración.

En otras partes de Europa, no obstante, todavía se mantienen personajes antediluvianos previos a Santa Claus, de los que el lapón es deudor. Así, el esloveno Dedek Mraz, el francés Père Noël o el muy habitual San Nicolás no son muy distintos al ilustre Papá Noel, como tampoco lo es el chileno Viejito Pascuero. En Alemania, Austria, República Checa, Eslovaquia o Suiza, por el contrario, tienen al Christkind, un niño de cabello rubio y alas que Martín Lutero caracterizó como el niño Jesús.

En países latinoamericanos fuertemente católicos como Colombia, Costa Rica, Ecuador, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Perú, Puerto Rico, Venezuela, Bolivia y México (sobre todo en zonas rurales), por su parte, se respeta la tradición del Niño Jesús o el Niño Dios, donde el propio Cristo bebé porta los regalos.

Más allá de esta larga serie de personajes, las diversas mitologías han creado incluso acompañantes. De este modo, tenemos a Carbonilla, encargado de dar carbón a los niños a las órdenes de Santa Claus o los Reyes Magos; y los diversos duendes mágicos y pajes de varios folclores.

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