Aguas termales, fuente de salud

Ciencias Naturales Ir a comentarios

Ya en la Antigua Grecia los beneficios de las aguas termales eran más que conocidos. Más tarde, los científicos corroboraban aquella creencia ancestral: y es que algunas sustancias químicas como el azufre, el calcio, el litio, el fierro, el bromo, el yodo, el cloro, el magnesio, el potasio, el oxígeno, el bicarbonato, el sílice y el sodio poseen altas propiedades curativas que permiten mantener una vida sana y ayudan a evitar complicaciones futuras.

 Si estás pensando en realizar una pequeña escapada, ¿qué mejor que pasar el fin de semana en un balneario y tratar esas dolencias que tanto te molestan mientras disfrutas de un estupendo fin de semana de relax?

Para saber qué tipo de terapia te conviene te explicamos las propiedades que posee cada tipo de agua:

Las aguas ricas en bicarbonato tienen propiedades diuréticas, siendo beneficiosas para el proceso de digestion; las que contienen grandes dosis de cloro están especialmente indicadas para tratar las afecciones de la piel, y si sufrimos de anemia entonces optaremos por darnos un baño rico en hierro. Las aguas con grandes cantidades de sulfuro ayudan a mejorar los problemas de las articulaciones, mientas que las sulfatadas están indicadas para problemas intestinales.

Ya conoces las propiedades curativas de las aguas termales, así que ¿a qué esperas para darte un estimulante baño de salud?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.